La Real Academia de San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras celebraba en la tarde del viernes 16 de octubre de 2026, en el Teatro de la Fundación Cajasol, la cuarta edición de sus Premios a las Ciencias, Artes y Letras, con los que la institución reconoce la excelencia y la trayectoria de personalidades destacadas en sus respectivos ámbitos. En esta ocasión, los encargados de recoger el premio fueron la investigadora Esther María Berrocoso Domínguez, el pintor Eduardo Millán Sañudo y la escritora Sara Herrera Peralta, en una ceremonia que también sirvió para rendir homenaje a quienes han estado al frente de la corporación académica durante los últimos años.
El acto, que supuso la apertura oficial del curso académico 2026-2027, tuvo además un significado especial para Ana María Orellana Cano, que participaba por primera vez en una actividad oficial de la institución desde su nombramiento como presidenta al término del pasado curso. La ceremonia, dirigida y presentada por el periodista de Canal Sur Fernando García, ha contado con la presencia de representantes del ámbito institucional, académico y cultural, entre ellos el delegado de Cultura, Grandes Eventos, Patrimonio Histórico y Jerez Ciudad Cultural del Ayuntamiento, Francisco Zurita Martín; el delegado del rector de la Universidad de Cádiz en el Campus de Jerez, Antonio Rafael Peña Sánchez, y el presidente de la Real Academia de San Romualdo, Juan Manuel García Cubillana de la Cruz.
Un reconocimiento a la trayectoria y el compromiso con la Academia
Uno de los momentos más significativos de la ceremonia ha sido la entrega de las distinciones honoríficas a Juan Salido Freyre y Juan María Vaca Sánchez del Álamo, quienes han recibido los nombramientos de Presidente de Honor y Secretario General de Honor, respectivamente, en reconocimiento a su trayectoria, dedicación y contribución al desarrollo de la Real Academia de San Dionisio. En el caso de Juan Salido Freyre, la institución ha destacado las numerosas iniciativas impulsadas durante su presidencia, entre ellas la creación de los propios Premios a las Ciencias, Artes y Letras, la fundación y consolidación de la revista Ceretanum, que ha alcanzado su noveno número, y el fortalecimiento de las relaciones institucionales de la Academia mediante acuerdos de colaboración con numerosas entidades culturales, educativas y sociales. También se ha puesto en valor su labor para mejorar las instalaciones académicas, especialmente las actuaciones destinadas a garantizar su accesibilidad.

Durante su intervención, Juan Salido Freyre quiso compartir el reconocimiento con las personas que le han acompañado durante sus 17 años desempeñando distintas responsabilidades en la institución, los últimos cuatro como presidente. «Los trabajos que se hacen y se hacen bien no son de una sola persona, es un grupo de personas», afirmó, destacando especialmente la colaboración de Juan María Vaca y de los integrantes de su Junta de Gobierno. Asimismo, expresó su apoyo incondicional a la nueva presidenta y recordó con satisfacción algunos de los hitos alcanzados, como la concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad a la Academia y la participación de Felipe VI en la comisión de honor del 75 aniversario de la institución.

Por su parte, el nombramiento de Juan María Vaca Sánchez del Álamo como Secretario General de Honor reconoce una trayectoria de vinculación y servicio a la institución, en cuya Junta de Gobierno ha desempeñado distintas responsabilidades desde 2013 hasta 2026. La Academia ha querido destacar especialmente su capacidad de organización y gestión, su rigor profesional, su dedicación y su permanente disposición a colaborar en el desarrollo de las actividades académicas, así como su calidad humana y compromiso con la corporación. En sus palabras de agradecimiento, Juan María Vaca realizó un balance de su trayectoria al servicio de la institución, que calificó de «muy positivo» desde el punto de vista institucional y especialmente enriquecedor en el plano personal. El homenajeado, que recordó las distintas responsabilidades asumidas desde su incorporación como académico de número en 2013, aprovechó también la ocasión para ponerse a disposición de la actual Junta de Gobierno y ofrecer su colaboración en cuanto pueda necesitar.
Tres premios a la excelencia científica, artística y literaria
Tras los nombramientos honoríficos se ha procedido a la entrega de los tres galardones correspondientes a la cuarta edición de los Premios de la Real Academia de San Dionisio, materializados en una escultura de inspiración jerezana creada por José Miguel González Morales y presentada en una caja diseñada por José Ignacio Soto. El Premio a las Ciencias ha distinguido a la doctora jerezana Esther María Berrocoso Domínguez, catedrática del Área de Farmacología de la Universidad de Cádiz y reconocida investigadora en los ámbitos de la neurociencia y la neuropsicofarmacología. Su trayectoria científica está especialmente vinculada al estudio del dolor crónico y sus efectos sobre el cerebro, así como a la búsqueda de nuevas alternativas terapéuticas. Recientemente ha sido nombrada directora científica del Instituto de Investigación e Innovación Biomédica de Cádiz (INiBICA) para el periodo 2026-2030, convirtiéndose en la primera mujer que asume esta responsabilidad desde la creación del organismo. La galardonada ha recibido el premio de manos de la presidenta de la Academia, Ana María Orellana Cano.

En una intervención especialmente emotiva, Esther Berrocoso reflexionó sobre su trayectoria profesional y reivindicó la importancia de desarrollar investigación científica desde la provincia de Cádiz. En este sentido, destacó el trabajo del INiBICA y la existencia de una unidad de ensayos clínicos en fase temprana en el Hospital de Jerez, que permite a pacientes acceder a tratamientos experimentales sin necesidad de desplazarse a otros lugares. La investigadora definió la ciencia como una actividad apasionante, comparable en muchos aspectos con la creación artística, y recordó que «la ciencia no se hace sola», compartiendo el reconocimiento con su equipo de investigación, sus compañeros y su familia, a quienes agradeció el apoyo recibido a lo largo de su carrera.

El Premio a las Artes ha recaído en el pintor jerezano Eduardo Millán Sañudo, doctor en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla y una de las figuras destacadas del realismo pictórico contemporáneo. Su trayectoria, marcada por numerosos reconocimientos, becas y exposiciones, se caracteriza por la excelencia técnica, la profundidad conceptual y una constante reflexión sobre el proceso creativo. En su producción más reciente adquiere especial protagonismo el estudio del artista, ese espacio que denomina «la habitación verde» y que se ha convertido en el núcleo de su universo pictórico. A través de sus obras, Millán explora la intimidad de los espacios cotidianos y reivindica la importancia de la luz, las proporciones, la paciencia y la constancia en el proceso de creación artística. En la entrega del galardón ha participado el delegado municipal de Cultura, Francisco Zurita Martín, junto a la presidenta de la Academia.
Durante su intervención, Eduardo Millán expresó su satisfacción por recibir este reconocimiento en su ciudad natal y defendió la vigencia de las artes y las humanidades en una sociedad marcada por la velocidad y el desarrollo tecnológico. «Para mí la pintura es una forma de mirar y de comprender el mundo, pero también una forma de comprenderme a mí mismo», manifestó el artista, quien subrayó la capacidad del arte para descubrir aspectos de la realidad que habitualmente pasan inadvertidos. Millán consideró el premio tanto una alegría como una responsabilidad y un estímulo para continuar investigando y explorando nuevas formas de expresión pictórica.

Por último, el Premio a las Letras ha reconocido la trayectoria de Sara Herrera Peralta, poeta y novelista nacida en Trebujena y residente en Francia, autora de una amplia producción literaria que incluye once libros de poesía. A lo largo de su carrera ha recibido diversos reconocimientos nacionales e internacionales, entre ellos los premios Carmen Conde, Ana del Valle y Martín García Ramos. Su obra, traducida parcialmente a varios idiomas, aborda cuestiones como la memoria individual y colectiva, la genealogía, el feminismo, la ecología y la violencia, estableciendo un diálogo constante entre la literatura y otras disciplinas artísticas. Entre sus publicaciones más recientes figuran el poemario El piar de los pájaros y el goteo del agua que cae en el techo y la novela Me fui como una tormenta, ambos publicados en 2025. Sara Herrera ha recogido el premio de manos de la presidenta de la Academia, Ana María Orellana Cano.
En su discurso de agradecimiento, Sara Herrera recordó con emoción sus raíces en Trebujena y Jerez, ciudades que definió como su «idioma materno», y dedicó el galardón a su familia, a sus profesores y a todas las personas que han acompañado su trayectoria literaria. La escritora aprovechó su intervención para reivindicar el papel de la educación y la cultura, especialmente en el medio rural, advirtiendo de las consecuencias que supone la desaparición de escuelas y librerías para las generaciones futuras. Asimismo, dedicó el reconocimiento a las mujeres que han tenido que renunciar a la escritura o compatibilizar la creación con las responsabilidades familiares y domésticas. «La poesía es un lenguaje poderoso frente a la velocidad», afirmó, defendiendo su capacidad para cuestionar la realidad, perseguir la verdad y dar voz a quienes menos oportunidades tienen de ser escuchados.
La música y las intervenciones institucionales completan la ceremonia
La entrega de premios ha contado también con distintos intermedios musicales protagonizados por Vera Paulova, al piano, y Clara Martínez Lomas, a la flauta travesera, profesoras de los conservatorios de Jerez y Arcos de la Frontera, respectivamente. Ambas artistas han contribuido al desarrollo de la ceremonia con interpretaciones de obras como Andalouse, de Pessard, y una habanera de Maurice Ravel.

En representación del Ayuntamiento de Jerez, el delegado de Cultura, Francisco Zurita Martín, destacó la aportación histórica de la Real Academia de San Dionisio a la vida cultural de la ciudad, a la que calificó como «un referente en la vanguardia del conocimiento». Zurita felicitó a los tres galardonados por unas trayectorias que, desde la ciencia, la pintura y la literatura, contribuyen a mejorar la sociedad. También puso en valor la creación de estos premios durante la presidencia de Juan Salido Freyre, al considerar que han permitido ampliar la proyección de la institución más allá del ámbito local, y expresó su convencimiento de que esta labor tendrá continuidad bajo la presidencia de Ana María Orellana.

La clausura correspondió precisamente a Ana María Orellana Cano, que pronunció su primera intervención institucional como presidenta de la Real Academia de San Dionisio. Tras agradecer la confianza depositada en ella y reconocer la labor de sus predecesores, dedicó una parte destacada de su discurso a los dos nombramientos honoríficos. De Juan Salido Freyre resaltó su dedicación y el legado dejado al frente de la corporación, subrayando que la distinción no debe entenderse como un punto final, sino como «un lazo perpetuo» con la institución. Por su parte, de Juan María Vaca destacó su rigor, lealtad y contribución a preservar la memoria de la Academia. La presidenta dedicó también palabras de reconocimiento a los tres premiados, poniendo en valor la investigación científica de Esther Berrocoso, la capacidad de Eduardo Millán para ofrecer una nueva mirada sobre lo cotidiano y la dimensión social y humana de la obra literaria de Sara Herrera.

Durante su intervención, Orellana también anunció que, con motivo de las obras de instalación del ascensor en la sede académica, iniciadas el pasado 7 de octubre y con una duración prevista de dos meses, las sesiones de la Academia se trasladarán temporalmente a la Sala Pescadería Vieja, donde se celebrarán los jueves a partir de las 19.30 horas. La ceremonia concluía con un jerez de honor ofrecido en el atrio del Teatro de la Fundación Cajasol, poniendo fin al primer acto oficial del nuevo curso académico y a una jornada en la que la Real Academia de San Dionisio ha vuelto a poner de manifiesto su compromiso con el reconocimiento del talento, el conocimiento y la creación cultural.

Los Premios de la Real Academia de San Dionisio, instituidos durante la presidencia de Juan Salido Freyre y que alcanzan su cuarta edición, tienen como finalidad distinguir a personas e instituciones de acreditado prestigio por sus aportaciones al desarrollo científico, artístico y literario, reafirmando la vocación de la corporación académica de promover y reconocer la excelencia en estos tres grandes ámbitos del conocimiento.