El pintor jerezano Eduardo Millán Sañudo ha sido distinguido con el Premio a las Artes de la Real Academia de San Dionisio correspondiente al presente año 2026. El galardonado nació en Jerez de la Frontera en 1979 y es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla desde el año 2002, obteniendo posteriormente el grado de doctor por la misma institución académica en 2011.
Su trayectoria artística y formativa ha estado marcada por importantes reconocimientos y becas. En 2002 disfrutó de la Beca de Pintores Pensionados de El Paular y de la Beca Talens de Pintura. Entre los años 2003 y 2005 fue beneficiario de una beca de investigación PIF de la Universidad de Sevilla y, en 2005, realizó una estancia de tres meses en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles gracias a una ayuda de investigación. Posteriormente completó su formación en el Curso de Realismo y Figuración para Pintores impartido por Antonio López y Andrés García Ibáñez.
En 2018 recibió la prestigiosa Beca Avigdor Arikha en la residencia artística Jerusalem Studio School de Civita Castellana (Italia). Más recientemente, en octubre de 2024, inauguró una exposición individual en el Museo del Realismo Español Contemporáneo, a la que siguió una muestra monográfica en la Sala Pescadería Vieja de Jerez de la Frontera, ciudad en la que reside habitualmente.
El premio que ahora se le concede supone un reconocimiento a una trayectoria artística caracterizada por la excelencia técnica, la profundidad conceptual y una constante búsqueda de nuevas formas de representación dentro del realismo contemporáneo.
Durante la conferencia que ofreció el pasado 23 de abril en la Real Academia de San Dionisio, dentro del Ciclo de Arte Contemporáneo, su presentador, Bernardo Palomo Pachón, destacó que Eduardo Millán es «un artista de capital importancia en el contexto general del arte de esta ciudad, que es tanto como decir de la plástica española», subrayando además que se trata de un creador «diferente por bueno, por claro, por sabio, por conocedor de la verdad del arte y por hacer partícipe de la verdad de lo que acontece en una historia artística que él sabe contar como nadie».
La obra reciente de Eduardo Millán se caracteriza por una profunda reflexión sobre el propio proceso creativo. Especial relevancia adquiere el estudio del artista, espacio al que denomina «la habitación verde», convertido en el núcleo de su universo pictórico y en el lugar al que siempre regresa para reflexionar sobre sus obras terminadas e inacabadas y compartir experiencias y diálogos con otros creadores.
A partir de 2019 su mirada experimentó un giro decisivo, desplazando progresivamente su atención desde los paisajes urbanos hacia los interiores de su estudio y la exploración de los espacios íntimos y cotidianos. Ese tránsito de lo exterior a lo interior se ha convertido en una de las señas de identidad de buena parte de su producción artística más reciente.
En sus trabajos también adquieren una especial relevancia cuestiones como la luz, las proporciones y la metodología de trabajo, herramientas que considera fundamentales para enfrentarse a la complejidad de la naturaleza. Del mismo modo, reivindica valores como la paciencia y la constancia en la construcción de cada obra y defiende el papel de la pintura como expresión de lo humano en una sociedad cada vez más marcada por el desarrollo tecnológico.
El jurado de este Premio a las Artes ha estado formado por Francisco José Pérez Valencia, presidente del jurado; Juan Salido Freyre, presidente de la Real Academia de San Dionisio; Bernardo Palomo Pachón, vicepresidente de Artes de la Real Academia de San Dionisio; Manuel Gámez Casado, representante de la Universidad de Sevilla; Daniel Lamparero Mampel, director de Diario de Jerez; y Juan María Vaca Sánchez del Álamo, secretario general de la Real Academia de San Dionisio, actuando como secretario del jurado.
Los premios de la Academia, en sus tres modalidades —Ciencias, Artes y Letras—, son una iniciativa de dicha corporación con el objeto de poner de relieve el fruto del trabajo o actividad de aquellas personas o instituciones de contrastado prestigio y solvencia en sus respectivos campos de la cultura universal, que constituye el principio básico de esta institución académica.