Uno de los temas más actuales en el ámbito del deporte es el de su práctica por las personas con discapacidad, esto es, por personas con deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales, que, precisamente por sus limitaciones, requieren en la mayoría de los casos una adaptación de las modalidades y especialidades deportivas, de sus normas y reglas de juego, de los equipamientos o de las instalaciones. Precisamente por eso el salón de sesiones de la Real Academia de San Dionisio servía de escenario para que el doctor Javier Gómez Vallecilloprofundizara en la temática durante la tarde del 25 de noviembre de 2022.

Bajo el título «Deporte y discapacidad» este jurista, que durante años ha centrado sus estudios en este tipo de deportistas, realizó un profundo repaso al desarrollo del asunto. Javier Gómez Vallecillo es abogado en ejercicio, vicepresidente de la Asociación Andaluza de Derecho Deportivo, profesor de la Universidad San Pablo-CEU de Sevilla y de la Universidad Europea de Madrid, así como asesor Jurídico de la Federación Andaluza de Deportes de Personas con Discapacidad Física y vicepresidente del Comité Jurídico de la Federación Española de dicha modalidad deportiva.

Gómez Vallecillo ocupaba de nuevo la silla de conferenciante de la Real Academia de San Dionisio tras la magnífica presentación del profesor Antonio Millán Garrido, Académico de Número y presidente de honor de la Asociación Española de Derecho Deportivo. Las cuestiones básicas que suscita el deporte de las personas con discapacidad, así como, especialmente, las innovaciones que presenta el Proyecto de Ley del Deporte, fueron los puntos que desarrolló el conferenciante.

El deporte es especialmente necesario en las personas con discapacidad en tanto favorece su rehabilitación personal y su integración social, con el adecuado desarrollo de habilidades y valores. Y, si en un principio tuvo un sentido puramente terapéutico, hoy se destacan sus finalidades recreativas y competicionales. En este sentido el conferenciante apuntó que desde 1948, cuando se organizaron en Londres los primeros juegos deportivos para personas con discapacidad (en los que dieciséis parapléjicos, veteranos de las fuerzas armadas británicas, disputaron diversas pruebas de tiro con arco), se generalizó el deporte competicional de las personas con discapacidad, surgiendo las primera federaciones internacionales de deportes adaptados, proceso que culminó con la constitución, el 1989, del Comité Paralímpico Nacional y la celebración de sus Juegos cada cuatro años tras los Olímpicos.

En España la Ley del Deporte vigente (1990) se limita prácticamente a asumir el fomento de la práctica del deporte por las personas «con minusvalías físicas, sensoriales, psíquicas y mixtas, al objeto de contribuir a su plena integración social» y, aunque el 1998 incorporó el régimen del Comité Paralímpico Español, lo cierto es que se está ante una regulación altamente deficitaria a la que va a poner fin la nueva Ley del Deporte que, actualmente en el Congreso de los Diputados, es previsible entre en vigor en los primeros meses del año próximo 2023.

En efecto, el Proyecto de Ley del Deporte considera una de sus líneas básicas la promoción del deporte adaptado e inclusivo, estableciendo particulares condiciones de regulación específica para las personas con discapacidad, especialmente destinadas al desarrollo y promoción deportiva de dicho colectivo, que van más allá del mero proteccionismo legal y el fomento social, para pretender una efectiva identidad, reconocimiento y plena integración en el movimiento deportivo nacional, internacional y olímpico.

Juan Salido Freyre, presidente de la Real Academia, sería el encargado de abrir y cerrar el acto, recordando que la próxima sesión académica tendrá lugar el jueves 3 de noviembre a las 19:30 horas y servirá para abrir el primero de los ciclos de la temporada, sobre arte contemporáneo.