No es la primera vez que la Real Academia de San Dionisio, de Ciencias, Artes y Letras tiene el privilegio de disfrutar del Ilmo. Sr. Don Rafael Comino Delgado, Catedrático Honorario de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Cádiz, con interesantes temas en los que sabe hermanar a la perfección sus grandes conocimientos científicos con su singular atención a lo humanístico. 

Y esto es algo que encaja inmejorablemente con los fundamentos de la Real Academia de San Dionisio. En otra ocasión anterior ilustró al salón de sesiones con sus palabras sobre «La existencia de Dios según los científicos», mientras que en la tarde del martes 5 de abril dedicó su conferencia al debate «Creacionismo-Evolucionismo».

El Excmo. Sr. Don Joaquín Ortiz Tardío, presidente de esta corporación, fue el encargado de abrir y cerrar el acto, así como de realizar la presentación del conferenciante. Además, solicitó a los presentes un respetuoso minuto de silencio en memoria del académico Antonio Agarrado Porrúa.

Según el profesor Comino, hay muchas preguntas fundamentales para las que, por ahora, el ‘homo sapiens’ no tiene respuesta. La ciencia no las puede responder. Pero dos las se creen básicas: a) ¿Origen del universo?; b) ¿Origen de la vida en la Tierra?

Ya los griegos empezaron a buscar un origen natural del mundo, dejando a un lado las explicaciones previas dadas por otras civilizaciones, como la egipcia, sumeria, etc. Pero ha sido a partir de 2005 cuando ha surgido con fuerza este debate, debido a que un juez de Pensilvania negó la posibilidad de enseñar, en las escuelas, la teoría del «Diseño Inteligente» como alternativa al Darwinismo. Tal vez lo hizo porque la figura de Darwin estaba recibiendo duras críticas, y sigue recibiéndolas.

Así pues, ¿cuál es el origen del universo, del cosmos?, ¿cómo y cuándo se originó?, ¿cómo se originó la vida en la Tierra? Son las preguntas que Comino Delgado intentó contestar poniendo diferentes datos sobre la mesa.

Don Rafael sintetizó el asunto apuntando que, al respecto, existen básicamente cuatro teorías: a) Creacionismo (siguiendo el Génesis o similar); b) Evolucionismo materialista (teoría sintética, neodarwinismo: incluye microevolución y macroevolución); c) Diseño Inteligente (exige un creador o diseñador inteligente); d) Evolución Teísta (afirma que el universo surgió de la nada y exige un creador, porque ‘ex nihilo nihil fit’; pero, una vez que surgió la vida, la evolución lo explica todo). 

Tras aportar reflexiones y opiniones de múltiples científicos, filósofos y teólogos de primerísimo nivel y exponer los datos científicos con que, por el momento, se cuenta, el ponente llegó a las siguientes dos conclusiones que, a su juicio, parecen irrefutables:

  • Si el universo surgió de la nada, alguien debió crearlo: se necesita un creador. Si nació del ‘Big Bang’, alguien debió crear el átomo primigenio o singularidad que dio lugar al ‘Big Bang’, si es que el universo tuvo un principio. Si siempre existió, cosa que la mente humana no puede comprender, debe haber alguien o algo superior, sobrenatural, que decidió que fuese lo que es y tuviese las leyes que tiene para que haya vida inteligente. Luego hace falta un Ser Superior que lo crease.
  • Si no se ha podido demostrar cómo empezó la vida en la tierra, por más que se ha intentado, alguien debió crear la primera molécula de ADN, luego hace falta un Ser Superior, llamémosle Dios o como se quiera, pero es sobrenatural.

En resumen, ante ambas preguntas hay que contestar que se necesita de un Creador, lo cual no excluye que la evolución mediante selección natural (microevolución) tenga un papel.