El salón de sesiones de la Real Academia de San Dionisio, de Ciencias, Artes y Letras volvía a servir de escenario para una conferencia en la que el arte se alzaba como protagonista. Bajo el título «Arteterapia y salud», el Ilmo. Sr. Don Luis Gonzalo González González, académico de número de esta Corporación y colaborador honorario de la Universidad de Cádiz, exponía sus ideas sobre la vinculación del arte y la salud.

Tras la puesta en escena telemática del Excmo. Sr. Don Joaquín Ortiz Tardío, presidente de la Real Academia de San Dionisio, sería el Ilmo. Sr. Don Andrés Luis Cañadas Machado, académico de número y secretario general de honor de esta Real Academia el encargado de realizar la presentación del conferenciante.

Llegado el turno de González González, reconocía que durante más de 50 años ha llevado un diario de su vida interior, pinturas, dibujos y palabras... con mayor diligencia, pero sin cejar jamás, a lo largo de sus días de estudiante de arte, de sus estudios de ingeniería, o los estudios de magisterio con las prácticas en laboratorios, en hospitales y en la Facultad de Medicina: todo relacionado con la Arteterapia.

La creación artística fue la forma que tuvo de devolver el alma de su vida. Las imágenes le han permitido recuperar la capacidad de experimentar la plenitud de los sentimientos en un instante. Bajo su punto de vista, el arte no cura ni repara; lo que hace es restaurar la conexión con el alma, que siempre está esperando a que se la llame.

Hay buen arte y mal arte, bellas artes o artes nobles. Todos estos términos evocan un producto terminado, un dibujo, una pintura, un objeto. Las imágenes, sin embargo, son un fenómeno universal que todo el mundo experimenta continuamente en los sueños, en la mente, cuando se escucha música o se lee un poema, cuando se percibe un aroma que evoca un recuerdo...

Apuntaba Luis Gonzalo que la conferencia constituía su participación directa para conocerse a sí mismo: La Arteterapia, que ha ejercido durante algunos años y que concluyó con su segunda tesis doctoral en la Facultad de Medicina de la Universidad de Cádiz, ampliando la primera en la facultad de Bellas Artes de la Universidad Hispalense. Consiste sobre todos en guiar a otras personas para que se conozcan a sí mismas a través de la creación artística. La Arteterapia empezó cuando una serie de personas de distinta formación y procedencia inventó o descubrió formas de poner el arte al servicio de los demás.

El conferenciante quiso proyectar experiencias vividas dentro de la propia imaginación que es lo más importante de las facultades que se poseen. Pero la imaginación no es una mera página en blanco en la que se escribe. Todo el mundo necesita comunicar pensamientos y la propia percepción de lo que les rodea desde dentro y fuera de los espacios donde se mueven. La Arteterapia va dirigida a todas las edades, desde la niñez a la época adulta de la vida.

En este pequeño resumen, Luis Gonzalo González se centra en los pacientes geriátricos. Ocupan una parte cada vez más importante de la población española debido al aumento de la esperanza de vida en los últimos años, por lo que es muy importante para el profesional conocer sus características más relevantes, los factores de riesgo que les predisponen a sufrir alguna enfermedad, la manera en que muestran los síntomas de estas y, en definitiva, todo lo relacionado con la salud para poder ofrecerles una atención personalizada y adecuada a sus necesidades, tanto físicas como psicológicas y sociales.
De esta manera, se sabe que la vejez es una etapa en la que se producen muchos cambios en la vida de la persona, ya que todos los órganos vitales empiezan a deteriorarse y también lo hace el aspecto físico. Todos estos cambios pueden hacer que muchos de los pacientes geriátricos tengan dificultades para expresar sus sentimientos y que, en consecuencia, desarrollen problemas psicológicos y/o sociales, tales como insatisfacción, inseguridad o aislamiento social.

La terapia artística o Arteterapia (NIC 4330) intenta, a través de la creación artística del paciente, plasmada en dibujos, facilitar la expresión de sus sentimientos y mejorar su autoconcepto y su autoestima, ya que el paciente participa en todo momento de manera activa en la terapia, sin necesidad de poseer conocimientos artísticos. Aunque es una terapia poco conocida y poco aplicada en España, se ha comprobado que aporta numerosos beneficios, tales como el aumento de la autoestima o el aumento en la capacidad de relación con otras personas.

Con la Arteterapia se intenta sobre todo que determinados sentidos como el olfato, el oído, el gusto y el tacto se estimulen. Sus beneficios:

  • Facilita la comunicación y las habilidades del lenguaje.
  • Favorece la concentración, la autoestima y la autonomía.
  • Refleja sensaciones del mundo interior de la persona en su forma más original y transparente.
  • Facilita la interacción social
  • Fomenta la estimulación de áreas cognitivas como la memoria, la creatividad y la imaginación.
  • Disminuye el estrés y la ansiedad. Facilita el pensamiento del aquí y el ahora.
  • Da seguridad y disminuye la dependencia.

Por otra parte, en un taller de Arteterapia, se puedan dar varias fases, cada una con un objetivo terapéutico distinto. En un primer lugar, se explica la actividad. Se crean vínculos y un ambiente de confianza y serenidad en el que se empieza a despertar la curiosidad. Después, se entra en contacto con los materiales que utilizará y se permite que experimenten, que sepan que aún hay mucho por aprender y por descubrir.

Por último, una puesta en común del trabajo realizado permite expresar las emociones y mostrar lo que ha sentido al realizar la terapia. Y el hecho es que la Arteterapia comienza a estar incluida dentro de diferentes disciplinas en las que la salud se desarrolla positivamente aplicando la creatividad sin límites de edad.