La Real Academia de San Dionisio, de Ciencias, Artes y Letras tenía, en la tarde del jueves 7 de noviembre, a su Presidente de Honor el Excmo. Sr. Don Francisco Fernández García-Figueras como protagonista, ya que esta Corporación era el lugar elegido para la presentación de su obra «En la Orilla del Sur (Sonetos para un reencuentro con mi vida)» y que ha sido editado por Peripecias Libros.

A modo de presentación, el autor reconocía que trae en esta obra el bagaje de una larga aventura. Un libro de sonetos fiel reflejo de una vida en la que la poesía ha tenido un lugar primordial.

Desde su remota adolescencia sus cuadernos de versos daban buena cuenta de ello. Había una llamada a expresar literariamente todas las vivencias, los sentimientos y todas aquellas manifestaciones con las que convivía, todo su entorno que por aquellos años giraban alrededor de su barrio y que tenía como centro la colegial jerezana. También aquellos amores primeros que iban marcando su existencia y ante los que la pluma no se podía resistir.

Luego en su juventud y dentro del mundo de la cultura el autor participa en certámenes literarios en su vida universitaria. Todo ello componía una razón de existir a la que indefectiblemente se encontraba ligado.

Más tarde envuelto en su vida profesional, en su vocación psiquiátrica, seguía viva en él la llamada del estro poético y esto le daba ocasión de encontrar una senda para satisfacer sus ansias de escribir.

En todas las convocatorias públicas a las que como orador fue llamado unía siempre a la historia lo popular pero siempre dentro de la prosa poética y que en la mayoría de los casos daba paso a un encendido poema. Muchos son los escritos a lo largo de la vida del autor en los que entretejía el romance, las décimas encadenadas, pero fue en el soneto donde fue encontrando el vehículo para expresar mejor sus sentimientos. Muchos de ellos fueron laureados en justas literarias, del río, del mar y de la sierra.

Gran parte de ellos están recogidos en este libro, setenta sonetos que ha ido creando a lo largo de su vida desarrollada en este rincón del sur. A este reencuentro con su vida solo había que darle un título y el autor no duda en llamarlo «En la orilla del Sur».

Dice el autor que «siendo como soy de la tierra adentro he buscado simbólicas orillas, unas geográficas, otras biográficas, sin dejar a un lado aquellas que pertenecen a la mismidad del ser como lo son la fe y el amor».

Ha sido una forma de recrearse en el verso para contar cosas que ha vivido apasionadamente, cosas que han ido modelando la palabra en la exigencia de cumplir con la vocación de escribir sonetos.

 

Fuente: Diario de Jerez.