La publicación y presentación de la ‘Historia de la Real Academia de San Dionisio de Jerez de la Frontera’, del periodista radiofónico y escritor Andrés Luis Cañadas Machado, coincide a principios de este curso académico 2019-2020 con las bodas de oro con la Docta Casa del doctor Francisco Fernández García-Figueras.

Desde la dedicatoria e introducción del libro de los setenta años de la Academia (1948-2018), se menciona 94 veces a Francisco Fernández- García, desde por haberse ocupado también de la hemeroteca de la Academia entre 1948 y 1980, hasta la pagina 392, en cuyo índice onomástico se le relaciona ya como académico el 6 de Noviembre de 1969. Después como cuarto presidente de la Academia y como actual presidente de Honor. Y esto lo hace, con afecto y justicia, el autor de esta obra – imprescindible para conocer la benemérita trayectoria de la Academia - Andrés Luis Cañada Machado, el actual secretario de honor de la institución, quien hizo tándem en la Junta de Gobierno con quien el próximo día 6 cumple sus bodas de oro en la Real Academia de San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras de Jerez y el día 7 presentará su nuevo libro, ‘En la orilla del Sur. Sonetos para un reencuentro con mi vida’ (PeripeciasLibros), a las 19,30 horas, en la Academia.

Fue en otoño de 1969, al poco de regresar de un curso en Madrid, cuando quien subscribe esta elogia y critica del libro conoció a los dos fundamentales académicos, que coinciden con publicaciones en este otoño, cincuenta años después. Y doy fe de que el magnífico libro es la historia viva de la cultura jerezana durante setenta años, durante los que por décadas han colaborado los dos citado académicos como presidente y secretario general respectivamente; por lo que no pude menos de recordar la sentencia de Luis XVI: «El Estado, soy yo»… en tanto en su aplicación a la Academia y a Paco Fernández… Y pensé enseguida en su ministro Calonne, con respecto a Andrés Cañadas, quien ha sido también en las últimas, un excelente procurador de las finanzas de la Real jerezana.

Mientras que es de justicia tener en cuenta que Fernández García-Figueras, y solo él y solo a él, se debe- a su empeño y diplomacia- la obtención del Municipio, en 1991, de una sede tan digna y más confortable, que la antigua de Pescadería Vieja, para las actividades académicas. La renovación del cuerpo académico, numerarios – de acuerdo con su número clausulo- y correspondientes y el también el ortodoxo y académico montaje de todos y cada uno de los detalles de su aula magna, biblioteca – con los estantes de la suya propia – y la busca de la excelencia durante esos cuarenta años mencionados y como presidente desde 1984.

Y desde 1986, cuando Andrés Luis Cañadas es nombrado académico numerario, se reúnen dos capacidades intelectuales complementarias y Cañada Machado formará parte de la Junta de Gobierno y pronto como secretario general será quien levante actas, acompañe en la búsqueda de patrocinadores de la Academia y aúna voluntades durante otros veinticinco años más.

Es en 2009- precisamente en los días que quien suscribe fue recibida como académica de número - cuando ambas figuras aquí contempladas, promueven y participan en la elección democrática del nuevo presidente de la Academia, el doctor Joaquín Ortiz Tardío, quien une a todas las virtudes que adornan a un hombre de ciencias y a un intelectual, su oratoria y capacidad de resumen y sintaxis tras las conferencias y presentaciones. Pero esa es otra historia, que deberá ser escrita así pasen tres décadas, para el Centenario de la Real Academia.

 

Publicado en DIARIO DE JEREZ el 3 de noviembre de 2019.