El doctor Francisco Macías López analiza magistralmente la diabetes infantil en el ciclo ‘Medicina y Sociedad’ de la Real Academia de San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras

La Real Academia de San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras continuó este pasado martes, en su sede social de la calle Consistorio 13, con la celebración de su tradicional y consagrado ciclo “Medicina y Sociedad”, dedicado en esta edición a la Pediatría. Intervino el Dr. Francisco Macías López, destacado pediatra de la Unidad de Endocrinología Infantil del Servicio de Pediatría del Hospital Materno-Infantil de Jerez, quien dictó la conferencia titulada “Diabetes infantil”. Fue presentado por el presidente de la corporación académica y Jefe de Servicio de Pediatría del Hospital Dr. Joaquín Ortiz Tardío. Ocuparon además la mesa presidencial del acto el Secretario General de la Academia Juan María Vaca Sánchez del Álamo y los Académicos de Número Francisco Antonio García Romero y Antonio Mariscal Trujillo.

Según fue analizando el ponente, la diabetes mellitus tipo 1 es la enfermedad endocrinometabólica más frecuente en la infancia y la adolescencia. Se caracteriza por una deficiencia absoluta de insulina secundaria a la destrucción progresiva de las células beta pancreáticas, habitualmente por un mecanismo autoinmune, que conlleva graves alteraciones en el metabolismo de todos los principios inmediatos (glúcidos, lípidos y proteínas); sin embargo, la alteración más evidente es la hiperglucemia crónica, que no sólo es el parámetro analítico fundamental para diagnosticar la enfermedad, sino que, además, es la principal responsable de las  complicaciones vasculares y neurológicas que los pacientes diabéticos pueden desarrollar a largo plazo.

En la conferencia se realizó una revisión de la historia de la diabetes mellitus y del descubrimiento de la insulina, así como la evolución de éstas a lo largo de los últimos 95 años y su impacto en la mortalidad precoz de estos pacientes. Macías López analizó el aumento de la incidencia de la Diabetes Mellitus tipo 1 a nivel mundial, nacional y específicamente en Andalucía.

La importancia de la publicación del estudio DCCT y su continuación, el estudio EDIC, en los que se evaluó el efecto de la administración de diversas pautas de insulina, que demostraron la necesidad de la Terapia Intensiva con Insulina  tratando de simular la secreción fisiológica de la misma por el páncreas, bien con múltiples dosis de insulina o bien con la Infusión Subcutánea Continua de Insulina (bombas de insulina).

Transcribimos a continuación las anotaciones cronológicas que expuso el doctor Macías López.

Año 1550 a. C.: Primera prueba de la diabetes en el Papiro de Ebers. Imhotep describe la poliuria.

Época romana: Galeno (130-201 d. C.) La diabetes se debía a un agotamiento de los riñones.

Arateo de Capadocia (150 d. C.): Día =a través, betes= pasar (sifón).

Oriente: Tchang Tchong – King (200 d. C.) – Enfermedad de la sed.

Suen Sseumiau (600 d. C.): Relaciona polifagia, polidipsia y poliuria con la diabetes
Medicina Árabe: Avicena (980-1037), papel del hígado y del sistema nervioso en el origen de la diabetes.

Siglo XVI: Paracelso (1491-1541): Describe que la orina contenía un residuo anormal creyendo que se trataba de sal que se depositaba en los riñones, causando la poliuria y la sed.

Siglo XVII: Thomas Willis (1674): Descubrió a través del gusto que la orina de los diabéticos era dulce.

Thomas Sydenham (1624-1629): Enfermedad sistemática en la sangre, consecuencia de la digestión defectuosa.

Siglo XVIII: Matthew Dobson (1776): Demostró que los diabéticos excretaban azúcar en la orina.

Thomas Cawley (1788): Primera referencia al páncreas en relación a la diabetes.
John Rollo (1797): primero en aplicar el estudio cuantitativo de la glucosuria en la diabetes. Primera aproximación racional al tratamiento dietético.

Siglo XIX: Chevreuil (1815): Demostró que el azúcar de la sangre y la orina se comportaban químicamente como el azúcar de las uvas, glucosa.

Claude Bernard (1813-1878): El páncreas en la génesis de la diabetes. La glucemia procedía en parte del glucógeno secretado por el hígado. Implicación del SNC en el control de la glucemia.

Bouchardart y E. Lancereaux (1875): De la glycosurie ou  Diabète Sucré. Aplican a los pacientes una dieta rica en grasas, proteínas y baja en hidratos de carbono. Proponen el trabajo físico duro. Denominan Diabetes Magra y Diabetes Grasa a las dos formas clínicas.

O. Minskowski y J. Von Mering (1889): Extirparon el páncreas de perros y observan el desarrollo de la enfermedad en los animales. La implantación de una porción de páncreas debajo de la piel impedía la aparición de la hiperglucemia.

Paul Langerhans (1879): Describe en la histología del páncreas unos racimos de células bien diferenciadas de las demás.

E- Laguesse (1893): Denominó islotes de Langerhans a los racimos celulares descubiertos por Paul Langerhans y sugirió que constituían la parte endocrina del páncreas.

Siglo XX: Eugene Glay (1905): Harmazone Pancreática. Describió el método de preparación de un extracto pancreático con propiedades hipoglecumiantes.

Georg L. Zuelzer (1908): Administró ocho pacientes extractos pancreáticos., “Acotamol”, que mejoraban la glucosuria y la cetonuriia, pero no controló la glucemia.

Nicolás Paulesco (1869-1931): Produjo un extracto pancreático –“Pancreina”- que cumplía los criterios de la insulina en animales, pero no demostró su aplicación en humanos.

Frederick Bating y Charles H. Best, bajo la dirección del profesor McLeod, y la ayuda de J. Collip en 1922, administraron su extracto pancreático a Leonard Thompson con 14 años.

Por último se describió la utilidad y las aportaciones de las nuevas tecnologías y de los sistemas de monitorización continua de la glucosa, al objeto de lograr el mejor control metabólico posible que minimicen y retrasen la aparición de las terribles complicaciones micro y macrovasculares, así como evitando descompensaciones agudas de la enfermedad, tratando de conseguir la mejor calidad de vida para los pacientes.