“En periodismo la voracidad es la peor enemiga de la veracidad”

Brillantísima ponencia de clausura del ciclo ‘Letras y Comunicación’ de la Real Academia de San Dionisio a cargo del reconocido periodista y director de Diario de Jerez Rafael Navas Renedo 

La Real Academia de San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras celebró en su sede social este pasado martes día 23 de los corrientes una nueva sesión académica pública correspondiente a la programación cultural del curso académico 2016-2017. En esta ocasión se trataba de la ponencia de clausura del ciclo ‘Letras y Comunicación’ que ha contado en su primera edición con tres convocatorias. Fue Rafael Navas Renedo, periodista y director de Diario de Jerez, quien con conocimiento de causa -y aportando tanto datos estadísticos como reflexiones extraídas de su propia y fecunda experiencia profesional- abordara la interesantísima temática -de crepitante actualidad- de los nuevos lenguajes periodísticos. La mesa presidencial estuvo integrada, además de por el propio conferenciante, por el presidente titular de la Academia Joaquín Ortiz Tardío, el secretario general Juan María Vaca Sánchez del Álamo, el secretario general de Honor Andrés Luis Cañadas Machado y el vicepresidente de Artes Juan Salido Freyre, desarrollando éste último la preceptiva presentación curricular de Navas Renedo.

Rafael Navas,  para quien suponía “un auténtico honor estar hoy en esta mesa de oradores de nuestra jerezana Real Academia”, demostró con creces su contrastada profesionalidad. Eligió la temática de los nuevos lenguajes periodísticos no tanto por un exhaustivo dominio de los mismos sino “con el firme propósito de aprender más y profundizar en el estudio de esta realidad que ahora mueve al género periodístico. Su estudio, de cara a la preparación de esta conferencia, lo he afrontado como un auténtico trabajo de fin de curso”. El reconocido periodista, apoyado en un trabajo en formato PowerPoint, fue abordando, de manera didáctiva y amena, la evolución del lenguaje escrito en prensa, partiendo del siglo XIX y de las primeras hojillas -las llamadas hojas volanderas-, la apuesta por la información y la opinión, la aparición predominante de la imagen -y cómo el apoyo gráfico condicionaría el espacio de la extensión de los textos-.

Hizo asimismo alusión a la aparición de la radio –“como preludio de muchos agoreros para sentenciar la deaparición de la prensa. No ha sido así”-. “Támbién han evolucionado los géneros periodísticos”, añadió. En este sentido, y al exponer las claves del fenónemo denominado en los años sesenta como el nuevo periodismo, trajo a colación el celebrérrimo ensayo ‘El nuevo periodismo’ de Tom Wolfe. La nutrida asistencia que pobló la sala de ponencias de la sede social de la Academia pudo instruirse sobre el papel de los periodistas de agencia, de cómo la prensa de los años noventa “sucumbe ante el diseño -los titulares más grandes, se abre a cinco columnas, por supuesto aparece el color-, de modo que hoy existe un claro predominio de la imagen sobre las palabras. De hecho las galerías gráficas de los medios digitales abundan en ello”.

Hablar de los nuevos lenguajes periodísticos es hacerlo, indefectiblemente, de las redes sociales. Para Navas, “las redes sociales han introducido nuevos elementos y signos en el lenguaje del periodista. ¿Hasta qué punto las redes sociales favorecen a la lengua y al lenguaje? Da pánico leer algunos mensajes en las redes sociales porque dan patadas al lenguaje. Y es que la falta de lectura perjudica a la escritura. Los medios serios han de respetar el diccionario. Corroboro la máxima de Álex Grijelmo: la ortografía es el traje del argumento”. Afirmaciones que se se definen en su lacónica pero rotunda expresividad también sustentaron la ponencia del director de Diario de Jerez: “El texto, en el diseño, se convierte a veces en una aportación residual”, “enséñalo, no lo cuentes”, “el equilibrio es lo ideal”, “hoy el lenguaje se convierte en visual”. Una pregunta al proviso: ¿por qué se ha llegado a esto? Y la inmediata respuesta: “Porque el desarrollo tecnológico así lo ha permitido. Y por los constantes cambios en los hábitos de lectura. El tiempo dedicado a los medios digitales es inferior al dedicado a los medios en papel”.

En algunos casos el 80% de las lecturas contabilizadas de los medios digitales pueden llegar desde el acceso a través del teléfono móvil. La aseveración es indudable: “Existe una lucha por atraer visitas a los medios digitales. También existen en Jerez medios y seudomedios que apuestan por la publicación de noticias falsas, lo que se denomina la posverdad pero en cutre, que ya es decir. Todo por atraer visitas. La voracidad es la mayor enemiga de la veracidad”. El ponente lanzó al discernimiento del auditorio un interrogante: “¿Hay que adaptarse forzosamente a los gustos del lector? Rotundamente no. Porque los medios tienen que educar y trasladar unos valores a la sociedad”. Aspectos como el predomino de la imagen, la nueva jerarquización y los cambios de los hábitos de lectura fueron una constante en el hilo discursivo de Navas.

Nuevas e interesantes aportaciones: “el lenguaje en los medios digitales: no tienen nada que ver con el papel, existe un predominio de la pregunta (tipo: ¿Te gustaría saber cómo quedó este coche después del accidente?), el tuteo, uso de conjunciones, los dos puntos, se trocean las noticias... El “pinche aquí” es la frase más repetida en los medios digitales. Hoy las noticias caducan en dos horas  ¿A dónde nos lleva todo esto? Una gran incertidumbre. Lo importante hoy no es lo que se cuenta sino cómo se cuenta…”. Valiente y veraz y honesto con el público -comprometido además con la ética del ejercicio periodístico-, Rafael Navas afirmó que “en la profesión cada vez se escribe peor. No sólo errores gramaticales sino incluso faltas ortográficas. Redactores y articulistas tienen una misión clave en este sentido (…) Estamos en un momento clave para la continuidad de los medios de comunicación como referente social. Una prensa independiente es el mejor control del poder. Pero no una prensa como cuarto poder, sino como control del poder, que es bien diferente”.

Mensajes a su vez para el optimismo: “El periodismo seguirá existiendo. Y los creadores de contenidos. Tenemos que volver a la calle, volver a pisar la calle y apostar por contar historias. Regresar a nuestras raíces. No se puede perder la figura del cronista que no necesita imágenes”. Y el subrayado del conferenciante a propósito de la “proliferación de seudomedios creados en el cuarto de estar de un hogar o en algún despacho de partidos políticos. Esto hace mucho daño a la profesión. El ciudadano se encuentra con una inflación informativa. Hay que apostar por la noticia contrastada”.