Brillante ponencia de Mauricio González-Gordon en la Real Academia de San Dionisio

Es pronto para afirmar que el vino de jerez ha invertido la tendencia, pero todos los indicios apuntan a un cambio de ciclo para uno de los grandes vinos del mundo, que resurge con fuerzas tras tres décadas y media de crisis del sector. Y "si lo hacemos bien, el jerez será rentable desde la viña a las bodegas", aseguró ayer el presidente de González Byass, Mauricio González Gordon, quien considera que es el momento de unirse y coordinarse para aprovechar el buen momento de la Denominación de Origen y afianzar su futuro.

Llegados a este punto, el responsable bodeguero cree que sería muy positivo coordinarse a través de un plan estratégico sectorial para aprovechar el buen momento actual, la fuerza renovada del jerez y orientarla hacia el éxito, hacia la rentabilidad, que cuenta en la actualidad con otra pata esencial, la del enoturismo, actividad para la que "también sería bueno un plan estratégico que agrupe a todos los sectores, los bares y restaurantes, las agencias, el sector ecuestre, el aeropuerto... y el Ayuntamiento a fin de incrementar la estancia y el gasto de los turistas y reducir la estacionalidad".

Bajo el título 'Retos y oportunidades del jerez en el mercado global', el bodeguero jerezano analizó ayer los factores que han influido en el mundo del vino, en general, y en el jerez, en particular, "uno de los grandes vinos del mundo por su singularidad, su diferenciación y su arraigo a los orígenes", en definitiva, "por ser unos vinos únicos".

Tras el prolongado bache, el jerez recupera a marchas forzadas su imagen de calidad y prestigio perdidos en un periodo marcado por los cambios de la sociedad comunes a todos los países -irrupción de nuevas Denominaciones de Origen en España, cambios en la distribución, caída del consumo per capita, subida de la fiscalidad y auge de otras bebidas, entre las que citó la cerveza, con un consumo per capita de 48 litros en España frente a los 18 del vino-, la macroeconomía mundial -la globalización, "a la que el vino no es ajena", que desplaza el consumo de los países productores a los importadores y que se acompaña de una competencia brutal, y las circunstancias locales o sectoriales, que en el Marco dieron pie a la proliferación de las marcas blancas por el "circulo vicioso" de la falta de rentabilidad derivada del desequilibrio entre la oferta y la demanda a raíz de la caída de ventas.

"Ahora el sector es muy diferente al de hace 35 años, pero no se ha desanimado y hay un resurgir de la imagen y del interés de los consumidores", indicó el presidente de la casa del Tío Pepe, quien subrayó tanto la labor del Consejo Regulador en la defensa del jerez y en el nuevo "enfoque de la promoción a la formación y a la entrada del jerez en la mesa", como la apuesta de las bodegas, también de las pequeñas firmas , muy activas y enfocadas a las gamas altas, en el cambio de escenario.

"La tendencia es positiva y el mensaje va calando", dijo González-Gordon, quien abogó por apostar por la diferenciación y la innovación, la premiurización -calidad en lugar de volumen- y por la formación.

Este es el camino emprendido por González Byass, según expuso el bodeguero jerezano, quien repasó a grandes rasgos las iniciativas y medidas adoptadas por la bodega para hacer frente al cambio climático y autoregularse para fomentar el consumo responsable del vino.

 

Fuente: Ángel Espejo. Diario de Jerez