“Las mejores opciones de lucha contra el cáncer se consiguen con un diagnóstico temprano”

El doctor Antonio M. Ballesta Gimeno ingresa como Académico Correspondiente de la Real Academia de San Dionisio

La Real Academia de San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras ha acogido la toma de posesión como Académico Correspondiente del director médico de Analiza, Sociedad de Análisis Clínicos, Hospital Universitario Moncloa (Madrid), Antonio M. Ballesta Gimeno, quien dictará la ponencia titulada ‘El cáncer: un presente optimista y un futuro esperanzador’. Fue presentado por el Académico de Número Antonio Mariscal Trujillo. Destacamos seguidamente algunas de las ideas expuestas por el nuevo Académico Correspondiente:

-         En algo más de un siglo se ha producido un espectacular aumento de la esperanza de vida, fundamentalmente en los países desarrollados. Esto se debe, por una parte a la mejora de las condiciones higiénicas y de los hábitos dietéticos. Por otra parte, el empleo de antibióticos y quimioterápicos ha  permitido erradicar una serie de enfermedades infecciosas que constituían la principal causa de muerte. De forma que, en el momento actual, la mayor tasa de mortalidad se produce en personas de edad avanzada y debido a enfermedades propias de los ancianos. Entre ellas hay dos que con frecuencia son, a estas edades, causa directa de la muerte del individuo: las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

 -       Conocido desde la antigüedad, pues descripciones de tumores malignos aparecen en documentos egipcios, el cáncer no puede ser considerado como una única enfermedad, sino que son casi 200 enfermedades distintas, cuyo nombre se debe a Hipócrates que llama karkinos, por el aspecto semejante a un cangrejo que presentan algunas tumoraciones de mama.

 -      A la luz de los conocimientos actuales, se puede decir que el cáncer es una enfermedad genética, porque se produce por una alteración en el material genético de las células, concretamente en los genes que controlan la el crecimiento, la proliferación, la diferenciación y la muerte celular. Que sea una enfermedad genética no quiere decir que sea hereditario, ya que estas alteraciones genéticas –mutaciones─ pueden ir apareciendo de forma sucesiva,  a lo largo de la vida, por motivos ligados a los hábitos de salud del individuo o a factores relacionados con su entorno medioambiental. De hecho, normalmente es la acumulación de estas mutaciones genéticas, las que dan lugar al cáncer y solo en alrededor de un 5% de los casos el tumor es hereditario.

 -      En síntesis se puede decir que el cáncer se produce por una alteración en el material genético de las células del organismo, que controlan el crecimiento, la diferenciación y la muerte celular. Todo este proceso está regulado por una serie de genes que son importantísimos para que todo ese proceso se desarrolle normalmente.  Cuando algo altera ese equilibrio, sea externo (tóxicos, radiaciones, virus, etc), o interno (herencia, dieta, hormonas, etc.) se van a ir produciendo alteraciones (mutaciones) sobre esos genes moduladores del crecimiento celular y la célula, libre de control, se reproduce de forma desordenada, invade los tejidos vecinos y puede, si las condiciones le son favorables, emigrar por vía sanguínea o linfática y colonizar otros órganos, pudiendo ocasionar la muerte del individuo.

 -        En los países desarrollados el cáncer es la primera o segunda causa de muerte, en España se diagnostican algo más de 215.000 nuevos casos al año y se producen alrededor de 100.000 muertes por cáncer. En cuanto a incidencia, nuestro país ocupa un lugar intermedio dentro de la Unión Europea, mientras que ocupamos el número 1 en cáncer de vejiga, tenemos la menor incidencia de cáncer de mama de toda la UE.

 -       Conscientes de que las mejores opciones de lucha contra el cáncer se consiguen con un diagnóstico temprano y certero de la enfermedad, un número de equipos de investigación han dedicado sus esfuerzos a investigar las causas, a diseñar procedimientos de diagnóstico y a proponer nuevos modelos de tratamiento. En los últimos 40 años, se han establecido las bases moleculares del cáncer y se han identificado más de 400 genes que presentan mutaciones que pueden relacionarse con distintos tipos de cáncer.

 

-         Estas investigaciones han permitido conocer las vías metabólicas alteradas por los genes mutados y diseñar, en muchos casos fármacos dirigidos a paliar los efectos de dichas alteraciones. Bien es verdad que los avances en el conocimiento que aporta la investigación básica, va muy por delante de la obtención de medios terapéuticos eficaces, pero los resultados permiten ser optimistas.

 

-         En el momento actual, más del 70% de todos los tumores diagnosticados se curan, y en algunos casos como los de testículo, o las leucemias, alguna de las cuales como la leucemia aguda linfoblástica infantil, con tasas de curación entre el 80-90 %, o las leucemias mieloide o linfoide crónicas de las que se empieza a hablar de curación definitiva. Tumores como el de mama alcanzan en Europa, cifras de supervivencia a los 5 años cercanas al 80 % y hay proyectos orientados a conseguir “la generación 0”. Ningún caso de cáncer de mama, en descendientes de quien lo han padecido.

 -      En el futuro la ventaja en la lucha contra esta enfermedad, vendrá dada por unos procedimientos de diagnóstico precoz y predictivos de respuesta, la clasificación molecular de los tumores, el diseño de fármacos dirigidos contra dianas moleculares identificadas con biomarcadores, sin olvidar el nuevo papel que va tomando la inmunoterapia. El desarrollo de nuevas técnicas de imagen y la puesta   de nuevos procedimientos quirúrgicos y radioterápicos.

 -        Hoy en día la palabra cáncer en muchos casos ya no es sinónimo de muerte, en todos los casos sigue siendo sinónimo de lucha, y el objetivo es conseguir que en un futuro, no muy lejano, el cáncer se convierta en una enfermedad crónica, de igual manera que se ha conseguido en otras patologías.